La gestión de la reputación corporativa
AMADO FUGUET / Artículo publicado en la revista BUSINESS VENEZUELA, de Venamcham, Edición Ene-Feb 2010
Las organizaciones van edificando su reputación en función de las aspiraciones estratégicas que se han planteado, y debe verse en forma integral pues es el conjunto de atribuciones basadas en las percepciones de los distintos actores clave de las empresas e instituciones.
Si existe algún desafío de fondo para las empresas en el mundo, como efecto de la crisis económica que estalló en 2008, y particularmente para las venezolanas, locales y extranjeras, producto de los ataques a los cuales ha sido sometida, es el rescate de su reputación corporativa.
Aunque es uno de los ingredientes principales, el tratamiento no se nutre exclusivamente de una gestión de imagen. La reputación es un concepto más integral: el conjunto de atribuciones que formulan los actores clave sobre una organización, y que están fundamentadas en las percepciones que tienen todos ellos: accionistas, trabajadores, proveedores, distribuidores y canales de venta, clientes, aliados, comunidades, medios de comunicación, financistas, reguladores, gremios y competidores.
La reputación le permite a la organización obtener valores agregados específicos con cada uno de estos actores, por ejemplo: capital y confianza de los accionistas, financiamiento de los inversionistas, ingresos (ventas)de los clientes, fuerza de trabajo competitiva y comprometida, buena relación con los reguladores, adecuada imagen en la opinión pública, suministros de calidad y a tiempo de los proveedores, colaboración de la comunidad, efectividad de los canales de ventas y aceptación y reconocimiento de la sociedad y la comunidad, entre otros.
Parte de la estrategia
Edificar esta reputación requiere de un esfuerzo proactivo, constante e innovador para fortalecer las relaciones con cada uno de estos actores clave. Una de las bases de la reputación es el desarrollo del concepto de Responsabilidad Integral Corporativa que desde hace dos años ha ido promoviendo Gustavo Roosen en diferentes círculos empresariales.
“La Responsabilidad Integral Corporativa busca lograr una relación de beneficio mutuo, trato justo y en equilibrio, con todos estos grupos que conviven con la realidad de la empresa. Para ello es indispensable incorporar este modelo dentro del Plan Estratégico de la empresa. Esto ofrece la ventaja de que la gerencia puede planificar y hacer seguimiento a todas las iniciativas que se emprendan con cada uno de estos grupos de interés en forma coherente y no en forma aislada”, ha venido pregonando Roosen.
Podríamos agregar que como efecto de todo ello, la organización va edificando su reputación en función de las aspiraciones estratégicas que se ha planteado. Cuando, por ejemplo, la empresa va incorporando productos y servicios innovadores, va consolidando su reputación hacia el cliente; cuando desarrolla a su personal y busca mejorar el clima de trabajo, gana reputación laboral; cuando produce dividendos adecuados a los accionistas, obtiene reconocimiento de éstos; o cuando genera iniciativas sociales y ambientales, logra respeto en la comunidad como entidad socialmente responsable.
Si, por el contrario, descuida esta relación con alguno o varios de estos actores, puede ver erosionada su reputación corporativa. Si surge un desequilibrio con alguno de ellos, puede ver afectada su reputación integral. Una empresa puede ser bien percibida por alguno o varios de sus actores clave, pero si no lo es con algunos de ellos, corre el riesgo de que su reputación como un todo se desplome.
Gestión de la reputación
La gestión de la reputación es un reto interno, que exige dosis de liderazgo, planificación, ejecución y comunicación.
Como el fundamento de la reputación es su carácter integral, la gerencia debe construirla con hechos verificables por cada uno de los actores clave, a partir de los cuales se va desarrollando la percepción que estos actores tienen sobre la organización y que permite atribuirle los atributos que a ésta le otorgan los primeros.
Es imprescindible tener claro que la reputación se basa, en primer término, en la experiencia propia que tienen los actores clave con la organización, en segundo lugar, en lo que el personal comenta sobre su empresa, en tercer término, en lo que el público comenta sobre la organización, y por último, en lo que la empresa dice sobre sí misma. En ese orden de importancia.
Es por ello que comunicacionalmente, la gestión de la reputación debe fundamentarse en hechos verificables por los diferentes actores, ya que debe haber correspondencia entre lo que se dice y lo que se hace.
Pero además, debe haber una coordinación de los mensajes que se comunican a los diferentes actores, de manera que no exista, tampoco, contradicción entre ellos.
Y, adicionalmente, el liderazgo organizacional debe participar activamente en los procesos comunicacionales con los diferentes actores. Internamente, uno de los roles principales de los líderes es transmitir la importancia de la reputación para el desarrollo y crecimiento de la organización y de quienes participan en ella como actores clave.
La reputación se construye con hechos y se consolida mediante una comunicación honesta, eficiente, oportuna y constante con todos los actores clave del negocio
En resumen, rescatar la reputación empresarial, en Venezuela y en el mundo, implica un arduo trabajo gerencial con todos los públicos que tienen intereses en la organización, y esa realidad construida dentro de ella y debe ser reforzada con adecuados planes de comunicación, primero internamente, y luego externamente.
Cortocircuito en las empresas
AMADO FUGUET V.
Las restricciones y las multas que están aplicando las empresas públicas de servicio eléctrico ya están creando cortocircuitos en los procesos internos de las entidades económicas venezolanas, lo que está afectando su productividad, sus costos, su capacidad de producción, sus ventas y, por lo tanto, su generación de ingresos y de utilidades.
No hay empresa que esté inmunizada. Ni pública ni privada. La microeconomía se debilita. Esto tiene de cabeza a los gerentes, quienes, según el sector y la realidad única de cada empresa, evalúan escenarios y adoptan medidas, unas más drásticas que otras.
Las medidas no se limitan a preparar planes de contingencia operativos. Ya existen compañías que ha tenido que disminuir y revisar los horarios de trabajo, y esto toca no sólo a las industrias y al comercio, sino a las empresas de servicio de cualquier tamaño. Otras han congelado puestos de trabajo, algunas los han reducido, e incluso han bajado sus expectativas de aumentos salariales en razón de la actual y potencial pérdida de productividad. Los empresarios, para colmo de males, están aguantando sus planes de inversión, asustados ante las presiones regulatorias y el riesgo en entrar en la lista de expropiados.
El clima interno en las organizaciones comienza a subir de temperatura. El estado de ánimo de incertidumbre crece: temor por la estabilidad, desmejoramiento de la calidad de vida, y menores oportunidades de crecimiento y desarrollo en sus organizaciones.
El liderazgo gerencial tiene ante sí una misión ineludible. Meterse en la fábrica, en los almacenes, en las tiendas y en las oficinas, según el caso, para orientar, informar, motivar y escuchar a la gente ante las circunstancias del momento y las que se avecinan.
amado@fuguetcomunicacionycambio.com / Twitter: @Amadofuguet
Los retos del consultor comprometido
Amado Fuguet
Si un consultor de procesos, antes de ingresar a un sistema organizacional, comprende y practica un conjunto de premisas recomendables para ofrecer un servicio de calidad profesional, lo más probable es que pueda impactar positivamente a la entidad a la cual asiste, o al menos podrá sortear con mayor éxito las naturales barreras que surgen cuando se inicia un programa de intervención de este tipo. Leer más…
Rumores organizacionales
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“Cuando el río suena, piedras trae”, suelen decir los portadores cuando quieren fortalecer la certeza de una noticia no confirmada. “Y si el ruido es atronador, hay deslave”, agregaríamos, por lo que toda organización debe prestarle atención a este fenómeno. Leer más…
Comunicación laboral
Amado Fuguet V.
“La labor de comunicación hoy en día es indispensable”, decía la semana pasada Mónica Ortin, especialista en asuntos laborales, durante una intervención en el foro Perspectivas Económicas 2010 de Venamcham.
El estrés laboral de moda
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Los psicólogos dicen que cuando se produce un hecho o se genera una situación que pueda ser percibido por un trabajador como potencialmente perjudicial o muy exigente para él en el ámbito de la empresa, estamos en presencia de estrés laboral. Leer más…
Orientación al cliente a oscuras
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La orientación al cliente es una de las premisas ineludibles dentro de una empresa de servicios. Esto es válido tanto en periodos cuando el servicio está funcionando adecuadamente, como cuando confronta problemas de calidad. Pero esa condición primaria tiene lógica cuando ese enfoque en el cliente forma parte real de sus valores organizacionales y de los ejes estratégicos de la entidad prestadora de servicios. Leer más…
Tipo de cambio y cambio interno
Amado Fuguet V.
Esta semana, cuando la mayoría de los gerentes se reintegran a sus posiciones, se encontrarán con una variable adicional que complica el panorama ya complejo que se había visualizado a finales de 2009: la devaluación del bolívar y la instauración de un sistema de cambios diferenciado.
Percepción organizacional
Amado Fuguet V.
Uno de los aspectos que los gerentes deben comprender en su rol de líderes es el proceso de la percepción y su impacto en la comunicación y el comportamiento organizacional.
Los individuos, según han definido los psicólogos, organizan e interpretan las impresiones sensoriales con el fin de darle un sentido a lo que reciben del entorno. Pero lo que uno percibe no equivale exactamente a la realidad objetiva, debido a que puede haber diferentes interpretaciones frente a un mismo hecho.
Existen tres factores que determinan esta interpretación diferenciada de la realidad: los que corresponden al receptor – observador (actitudes, motivos, intereses, experiencia, expectativas); los que se relacionan con la situación (tiempo, entorno de trabajo, entorno social); y los que atañen al objeto mismo de la percepción(novedad, movimiento, sonidos, tamaño, antecedentes, proximidad, similitud, etc.)
De esta manera, un error que hay que evitar es dar por descontado que todas las personas en las organizaciones van a percibir un hecho determinado de la misma forma. Ocurre con frecuencia, por ejemplo, que la gerencia toma una decisión determinada y supone que todos van a asumirla tal cual fue aprobada.
Pero si no se comunica adecuadamente esa decisión, tomando en cuenta los intereses y características de esos equipos e individuos, hay un riesgo de que sea malinterpretada o rechazada. Los seres humanos tienen ideas, creencias, motivaciones e intenciones particulares que los distinguen. Esto también se refleja en grupos de individuos que comparten una misma forma de ver las cosas, lo que los distingue de otros. Por ello hay que comprender adecuadamente los procesos de percepción en las organizaciones y gerenciar adecuadamente los mensajes que en ella se ofrecen.
amado@fuguetcomunicacionycambio.com
